Una semana de microcuento

Buenos días con un microcuento.

En siete días hemos jugado para divertirnos y hemos jugado para sobrevivir, nos hemos esquivado para dejar en suspenso una relación, hemos descubierto estar viviendo el mejor momento de nuestra vida, nos hemos sentado a esperar metafóricamente hablando… En siete días pasa una vida con un todas sus sensaciones y situaciones. Estos siete días son un microcuento, una microvida en sí mismos.

Busca los enlaces a otras historias, otros blogs, otras entradas en el post.

Ahora, disfrutad de estas lecturas hiperbreves para historias que pueden ser todo lo extensas que tu imaginación quiera.

Semana del 22 al 28 de febrero

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Lunes

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Martes

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Es miércoles, es Carmen!

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Jueves

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Es viernes, mamá

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Sábado

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Domingo

Este post es la compilación de los microcuentos lanzados de lunes a domingo en TwitterFacebook e Instagram.

Porque no hay nada mejor que dar los buenos días con un microcuento.

Esta semana, con el microcuento extra habitual para los #martesmge de Me Gusta Escribir.

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#martesmge de Me Gusta Escribir

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Es miércoles, es Carmen!

Reunión de pastores, que tiemblen las ovejas. Carmen y Gloria comen juntas y la maquinaria se ha puesto ya en marcha. Carmen comienza su plan para enderezar su vida hacia la estabilidad porque es lo que parece que quiere: pareja estable y ser madre. ¿Lo conseguirá?

XVIII. 3

Efectivamente Gloria se relamió del gusto cuando llegué al Vips donde habíamos quedado para almorzar, una cosita rápida que tenía que volver al trabajo, y le conté los planes para esa noche. Iba a ser un verdadero “juernes” para nosotras, en especial para ella que llevaba sin salir de su claustro maternal desde hacía unos meses. Se dedicó a saborear su ensalada César – “Sabe Dios cuándo podré probarla de nuevo” – y a mirarme con ojos de bobalicona. Sigue leyendo…

Y bueno, aunque parece que Carmen ha pasado a la acción, no hay que olvidar que muchas veces esa no es la sensación. ¿Quieres saber por qué? Lee Carmen! en breve con este microcuento antes de irte al blog de Carmen y dime si no es cierto este sentimiento.

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Una semana de microcuento

Buenos días con un microcuento.

Esta semana, encontramos el momento para quedarnos juntos y el momento para empezar a separarnos; descubrimos que se puede respirar a alguien (tengo que reconocer que cuando escribí este microcuento, pensaba en mi bebé grandote, con su olor esponjoso y su aliento cálido al dormir la siesta) y que te puedes quedar con las horas que para otros no existen (las de la madrugada son las más codiciadas). Así que sigamos descubriendo cosas.

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Ahora, disfrutad de estas lecturas hiperbreves para historias que pueden ser todo lo extensas que tu imaginación quiera.

Semana del 15 al 21 de febrero

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Lunes

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Martes

 

 

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Es miércoles, es Carmen!

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Jueves

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Viernes

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Sábado

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Domingo

Este post es la compilación de los microcuentos lanzados de lunes a domingo en TwitterFacebook e Instagram.

Porque no hay nada mejor que dar los buenos días con un microcuento.

Esta semana, con el microcuento extra habitual para los #martesmge de Me Gusta Escribir.

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#martesmge de Me Gusta Escribir

Es viernes, mamá: Galletas de chocolate

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A primera vista, el título del post no corresponde mucho con la foto que lo acompaña, pero os explico: después de almorzar y sacarle con gran trabajo al grande algo de lo que ha hecho en el cole (hemos desterrado la tele y ha sido una gran idea esa porque hablamos y nos prestamos atención, que no está nada mal); pues bien, después de almorzar, luchar con el chico para que nos deje tomar dos cucharadas seguidas, pelear con el grande para que no esparza, por ejemplo, todos los fideos por los alrededores de su plato y de su silla; tras recoger la mesa y la cocina y vigilar que todo está bien, los coloco juntos, uno en el parque y otro en la alfombra (aunque como podéis observar, nada como tener una alfombra para sentarse en el suelo) a que se entretengan entre ellos mientras yo, con gran expectación, me entrego a mis dos galletas de chocolate que me regalo como postre, sentada y sola en la barra de la cocina, a la luz mortecina que logra entrar tras la ropa que aún cuelga del tendedero que está en el lavadero, mirando sin ver el Facebook, el Twitter, el WhatsApp, las fotos, los diarios digitales. ¿Y dan para tanto dos galletas de chocolate? Bueno, a veces son tres.