Una semana de microcuento

#BuenosDías con un #microcuento

Esta semana comenzó con cajas grandes, grandes para guardar secretos, porque todos tenemos secretos, por pequeños e inofensivos que nos parezcan. Quizá esos secretos que creíamos inofensivos nos lanzaron al vacío de los sentidos, confiando en que nuestro corazón hiciese caso a la razón. En cualquier caso, el tiempo acompañó e hicimos el cambio de armario, metiendo junto a los abrigos de lana a quien no queríamos en nuestra primavera. Por suerte, y para respiro de una semana tan intensa, vino el día del libro para celebrar nuestro amor por las letras y nos dejó un domingo de resaca rezagados y leyendo.

Ahora disfrutad de estas lecturas hiperbreves para historias que pueden ser todo lo extensas que tu imaginación quiera.

Semana del 18 al 24 de abril.

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Lunes

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Martes

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Es miércoles, es Carmen

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Jueves

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Viernes

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Sábado

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Domingo

Este post es la compilación de lo microcuentos lanzados de lunes a domingo  en Twitter, Facebook e Instagram.

Porque no hay nada mejor que dar los buenos días con un microcuento.

Esta semana, con el microcuento extra habitual para los #martesmge de Me Gusta Escribir.

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#martesmge de Me Gusta Escribir

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Pasa la página: La novia de papá


 

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La novia de papá

La novia de papá, de Paloma Bravo, es un libro ligero, ameno, fácil de leer, cercano, realista, irónico, sonrisa (¿no hay adjetivo equivalente a sonrisa?). Me acerqué a este título no sé llevada por qué y todavía lo agradezco. Bueno, miento, sé por qué me acerqué. Cuando lo hice, estaba inmersa en una vorágine de lecturas amables, ligeras y “femeninas”. Aún lo estoy, es la única forma de mantener uno de mis vicios en estos tiempos de falta de tiempo.

“Sol, una treintañera independiente, se está enamorando de Pablo. La historia de siempre si no fuera porque Pablo es el entregado padre de Eva y Teresa, dos niñas de once y ocho años”. No desvelo nada porque así comienza la sinopsis de la contraportada. El tema es atractivo y todo lo que ocurre en su interior también. Con una mezcla de humor e ironía nos desmenuza las situaciones a veces tan surrealistas y tan naturales que vive esta incipiente familia y el choque tan brutal de una chica de treinta años (sí, con treinta y sigo llamándola chica, será porque yo los dejé hace escasamente cinco) con dos preadolescentes (sería demasiado decir que una época que hace poco que dejó porque solo son treinta, nada más y nada menos que treinta).

Poco más tengo que decir, solo me queda recomendar su lectura porque cuando paso un buen rato con un libro me gusta hacerlo, para que los demás puedan disfrutar de lo que he disfrutado yo. Además, si os digo que se ha convertido en obra de teatro, creo que es un plus, ¿no? Pues eso, ya tenéis lectura y visita al teatro si podéis, yo estoy esperando que llegue a Sevilla. 😉


 

Un lunes cada quince días, dos lunes al mes, lunes sí lunes no… Los lunes serán el día de los libros en My Stories Project. Con pequeñas reseñas de títulos de ahora o de ayer, desgranaré mis lecturas de los últimos meses. También mis no lecturas, que las hay. Pasa la página a mano o a máquina y lee.

Esta visión es totalmente subjetiva.

Pasa la página: El año sin verano


El año sin verano

El año sin verano

Estar enganchada a las redes sociales tiene muchas desventajas, te aliena un poco – o bastante – y para no perder puntada ahí, te pierdes muchas otras cosas de tu vida real. De todas formas, después de un tiempo, llegas a un punto medio muy interesante en el que eres capaz de racionalizar ambas vidas, la virtual y la de andar por casa. Se puede ser madre y tener Twitter y blog y página en Facebook e Instagram, se puede, es más, se debe, que todo no van a ser pañales, biberones y hacer purés. Y os preguntaréis a qué viene toda esta introducción si de lo que va hoy la cosa es de lecturas, sí, ya, perdonadme, eso viene ahora.

Igual que las redes sociales tienen su lado oscuro, que te absorbe, te aliena y te obliga a aprender a racionalizarlo; igual que tiene todo eso, también tiene sus ventajas: estar al día, seguir gente interesante, enterarte de las últimas publicaciones (porque ya eso de pasear por las librerías se ha convertido en un lujo difícil de experimentar) e ir a tiro hecho a la hora de comprar un libro. Así descubrí yo El año sin verano de Carlos del Amor. No es una lectura reciente, es decir, no es lo último que ha caído en mis manos, pero sí pasé con ella una semana muy provechosa este verano.

El libro parte de una situación que internamente todos hemos pensado alguna vez, quizá no exactamente, pero os cuento. El protagonista se encuentra un llavero con las llaves de todos los pisos de su edificio, sí, de todo su edificio. ¿Y qué hace? ¿Las devuelve? Bueno, tal vez más adelante, antes ¿por qué no merodeo por las viviendas de mis vecinos por el puro placer de hacerlo, de poner el ojo en las costumbres ajenas? Venga, admítelo, has entrado en el baño de la casa de un amigo y has fisgoneado en sus cajones, vamos, no me vayas a decir que no. Pues a eso es a lo que me refería al comienzo de este párrafo, todos tenemos esa curiosidad sana sobre la vida de los demás y si los cajones de un cuarto de baño dicen mucho, no te imaginas lo que puede llegar a contar una casa entera. Tanto como este libro. Si a la ecuación se suma que el protagonista es un escritor con el mal de la página en blanco al que le apremia crear algo por compromisos editoriales y el hallazgo de una buena historia, de una de esas historias que se esconden tras las puertas cerradas de los pisos de un edificio, el resultado es una lectura amena, interesante y que te dejará un buen sabor de boca.

El misterio y el resultado final, algo precipitado para mi gusto pero bien resuelto, me hacen recomendarlo, así que pasa la página y llévatelo a casa. Un plus: su corta extensión, perfecto para madres sin tiempo que quieren seguir cultivando la lectura.


Un lunes cada quince días, dos lunes al mes, lunes sí lunes no… Los lunes serán el día de los libros en My Stories Project. Con pequeñas reseñas de títulos de ahora o de ayer, desgranaré mis lecturas de los últimos meses. También mis no lecturas, que las hay. Pasa la página a mano o a máquina y lee.

Esta visión es totalmente subjetiva.

Pasa la página: Vestido de novia


Vestido de novia

Vestido de novia

Es es la historia de un abandono. Hace tiempo que, aunque me duele, si un libro no me gusta lo dejo. Me duele en mi corazón de lectora y en mi bolsillo, que los libros muchas veces parecen ser artículos de lujo y si es uno de bolsillo, vale, pero si es uno de reciente aparición, se te queda cara de pocos amigos. Este no me costó el dinero, pero me costó un regalo de Navidad, que para el caso es igual o más devastador.

Pedí este título – “Vestido de novia” de Pierre Lemaitre – llevada por su presencia continua en las redes sociales, las buenas críticas en tuits y blogs, por la editorial – Alfaguara -, en fin, por esa serie de señas internas que cada uno tiene a la hora de elegir un libro. No me pude equivocar más. Comencé a leerlo casi de inmediato, dejando la sensación de libro nuevo esperando lectura para mejores ocasiones. Ya desde el principio me produjo desasosiego, por no decir animadversión, los hechos que describía en sus primeras páginas en los que un niño estaba involucrado. Y no es que sea una blandengue, he tenido mi época negra y he leído momentos negros de verdad en novelas muy negras.

Superado este obstáculo, continué pasando páginas cada vez más desanimada en mi búsqueda de eso de lo que tanto hablaban las críticas que yo había leído y que sus autores habían encontrado y que yo no era capaz de hacerlo. Y me remito, por ejemplo, a las opiniones que lanzan desde la contraportada misma del libro: “(…) que se lee del tirón, con fascinación y miedo” o “(…) le subyugará hasta la última página, donde le espera una enorme sorpresa”. Bien, parece que no me subyugó lo suficiente como para tener curiosidad por esa sorpresa final. Una pena.


Un lunes cada quince días, dos lunes al mes, lunes sí lunes no… Los lunes serán el día de los libros en My Stories Project. Con pequeñas reseñas de títulos de ahora o de ayer, desgranaré mis lecturas de los últimos meses. También mis no lecturas, que las hay. Pasa la página a mano o a máquina y lee.

Esta visión es totalmente subjetiva.